Los suelos vinílicos o laminados ideales para vuestras reformas.

El Vinilo y el suelo laminado son una de las formas menos costosas de decorar vuestros espacios y son bastantes populares entre los propietarios de hogares y locales ya que ofrece un gran valor.


Diferencia entre suelos vinílicos y suelos laminados

La primera diferencia es que los suelos vinílicos son un producto 100% de plástico y los laminados son un derivado de madera.

Los suelos vinílicos son más resistentes al agua y a la humedad, mientras que los suelos laminados podrían dañarse al estar expuestos al agua, sin embargo podéis utilizarlos en otros espacios como el salón, el comedor o las habitaciones. Mientras que los suelos vinílicos suelen ser perfectos para la cocina o el baño.

Los suelos  laminados, por ser un derivado de madera son más gruesos y cálidos que los vinílicos, por lo tanto proporcionan más comodidad al caminar, es decir imitan el mismo confort que la madera. Los suelos vinílicos por su composición ofrecen una gama de diseños y colores bastante diversa con muchas opciones para escoger.

Los suelos vinílicos poseen mucha absorción acústica y más si se les coloca un aislante cuando se instalan, mientras que los laminados pueden producir eco o sonido al caminar sobre ellos.

En cuanto a costo y durabilidad son bastante similares y ambos pueden reinstalarse fácilmente.



Foto: Carpetsofhighwood.com


Son fáciles de instalar.

La instalación es muy sencilla  y no es necesario comprar herramientas costosas. Los suelos vinílicos poseen un sistema que os ayuda a armar los tablones manualmente. En resumen, el vinilo es la solución ideal, si sóis de los que os gustan las cosas prácticas, son perfectos. Pero claro, si tenéis alguna duda, lo mejor siempre será consultarle a un profesional, si la superficie está equilibrada y limpia lo podéis hacer vosotros mismos , como si fuesen pegatinas. 😉

Foto: Independentsearchsolutions.com



Muy, muy fáciles de mantener y limpiar.

Los suelos tanto laminados como de vinilo son resistentes al polvo y al agua más el vinílico. Fregar o pasar la aspiradora con frecuencia es suficiente para mantenerlos en excelentes condiciones y por muchos años. Algunas marcas tienen una duración de hasta 30 años.

Foto: Quick-step.co.uk


Son muy higiénicos.

Los materiales que componen tanto los suelos vinílicos como laminados impiden el crecimiento de hongos y bacterias, lo que lo hace estupendo para suelos de habitaciones para los peques o donde haya mucha humedad. Por eso es una de las alternativas que utilizan mucho en los colegios, laboratorios, baños o cocinas. Sus materiales también impiden la acumulación de ácaros, lo que los hace ideales para hogares con personas alérgicas y asmáticas. 

Foto: Delikatissen.com

Algunos Tips:

Como es de esperar, hay muchísimas opciones de colores y texturas para los suelos vinílicos y laminados. Una opción para los espacios pequeños y oscuros, es que podéis elegir un suelo blanco para dar la impresión de un espacio más amplio.

Si por el contrario, queréis colocarlo en un espacio amplio y luminoso, donde entra una buena cantidad de luz natural podéis buscar colores oscuros que quedan muy bien.

Los suelos vinílicos no son recomendables para exteriores, porque el color  puede desvanecer con la exposición directa del sol y pueden dañarse con objetos filosos o puntiagudos. La recomendación general es para interiores.

Estos suelos parecen ideales para una reforma económica, son prácticos, sustentables e higiénicos. Si os gustan estas características, vale la pena probarlos.