Un cumpleaños Feliz ...¿Truco o trato? ¡Booohhh!

Pese a que ahora se conoce más como una celebración que viene importada de los Estados Unidos,  la historia cuenta que ésta tradición se lleva celebrando desde hace siglos en España, mucho antes de que fuera tendencia en el país americano. 

¿De donde viene el Halloween?

Una de las teorías es que proviene de una antigua tradición pagana que se celebraba antes del nacimiento de Cristo conocido como Samaín. Y siempre se celebraba al final de la época de cosechas y del buen tiempo. También era considerado como el Año Nuevo Celta, por lo que es una fiesta con gran arraigo en la cultura celta. Se creía que durante la noche del samaín los espíritus aprovechaban para regresar y mezclarse entre los vivos, así que con el objetivo de engañar a los muertos, los celtas se disfrazaban de espíritus y les dedicaban ofrendas para mantenerlos felices. El samaín tuvo gran repercusión en Centroeuropa, las islas británicas, y el norte de España, en todos aquellos pueblos celtas.


De cualquier manera, además de ser una fiesta muy popular, es una forma de burlarnos de las cosas que normalmente nos asustan o nos dan miedo y a los peques eso les resulta por supuesto muy divertido. Hoy hace un año estaba dando vida a mi hijo menor y como coincide con esta celebración se nos ocurrió hacer su primera fiesta de disfraces, por supuesto con la temática de Halloween.



No han podido  faltar las clásicas calabazas, las telas de arañas, los fantasmitas y esqueletos, decoración para hacer ambiente de lo que es la noche más terrorífica del año. El protagonista de la fiesta no podía desentonar, así que se convirtió por un rato en un murciélaguito cautivador. Lo ideal para que estas fiestas no causen impacto en los niños es utilizar materiales bastante sencillos y figuras similares a caricaturas.




Quiero agradecer especialmente a Marisa Miró Cano por el maquillaje que escogió para mi, le comenté que no quería un esqueleto aterrador porque la fiesta era de niños y me dió esta opción de mitad humana y mitad esqueleto, totalmente acertado para que mis hijos me reconocieran y los peques invitados exclamaran ¡que chulo! sin ningún temor.


Las tradiciones que conllevan una celebración donde podéis disfrutar con amigos y en familia, deben verse como la excusa perfecta para eso. Para pasar tiempo con los seres que amamos, para divertirnos y burlarnos de lo que nos asusta o de lo que dicta la sociedad. Al final,  los recuerdos son los que permanecen. Os invito siempre a disfrutar cada momento con vuestros seres queridos, a crear momentos y espacios que se queden en la memoria, es sumamente enriquecedor cuando nos rodeamos de personas que nos llenan y nos hacen felices. Agradecer a todos los amigos y familiares que compartieron este día con nosotros, por razones de reservar el anonimato de los peques , no comparto las fotos de los invitados, pero ha sido un día genial entre brujas, momias, esqueletos, vampiros y princesas.

¡A celebrar!