Estimulación temprana para tu bebé

La estimulación temprana consiste en realizar actividades con tu peque, que ayuden a desarrollar sus sentidos; la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato.

Absolutamente todo lo que rodee a tu bebé, tendrá un impacto en su desarrollo. Todo puede ser un instrumento para estimularlo si le sabéis sacar provecho. Vuestra intuición de madre es suficiente para saber lo que tu peque necesita para asegurar que reciba una apropiada estimulación, y algunas ideas bastarán para comenzar a ayudarlo a conseguir las metas más rápido.

Hay un dato muy curioso que podéis leer más a profundidad en este artículo de Bebe y Más que dice que han encontrado que el cerebro humano crece más rápido después del nacimiento y logra alcanzar la mitad de su tamaño adulto a los tres meses de vida.

El cerebro del recién nacido crece un promedio de un 1% por día y a partir de los tres meses crece un 0,4% diario. También observaron que los cerebros de los varones crecen más rápido que el de las niñas y que las zonas del cerebro involucradas en el desarrollo del movimiento crecen más rápido que aquellas vinculadas a la memoria.

Así que sabiendo estas cosas, e investigando un poco podéis encontrar las herramientas para saber que actividades le van mejor a tu bebé.



La interacción es la clave. También muchos estudios aseguran que la mejor manera de que tu peque aprenda es mediante la interacción, es decir  ¡a jugar con ellos!. Más que dejarlos solitos observando, cada vez que jugáis con ellos su atención aumenta porque estáis vosotros allí hablándole.


Aplaudir con ellos, darles juguetes con sonidos y diferentes texturas es ideal para estimular los sentidos. Podéis ponerles música y al mismo tiempo moverles las manos y los pies junto al ritmo.

Si tenéis una lámpara, podéis colocarle un pañuelo encima para opacar la luz, y encenderla y apagarla para captar la atención de la vista de tu peque, de seguro le dará mucha curiosidad.


Los peques pasan mucho de su tiempo boca arriba, podéis colocarlos boca abajo en la cama o en una superficie suave y firme para que vayan ejercitando su espaldita y cuello, así irán fortalenciendo esos músculos para cuando aprendan a gatear. Con unos minutos al día es suficiente. 

Una actividad en la que de seguro recibirán mucha estimulación y que podéis disfrutar en familia son las salidas a un parque donde haya mucha naturaleza. El viento, los árboles, el césped, los animales, el cielo azul, son experiencias que a tu peque le encantarán. Pon sus pies en el suelo para que sienta diferentes texturas y déjalo que lo toque. 

Como os dije antes, la intuición materna es esencial para estimular a vuestros peques. Déjate llevar por ella, siempre cuidando que no sea demasiada actividad que pueda agotarlo o sobre estimularlo. 

En lo que de seguro podéis exagerar son en besos, caricias e interacción diaria. El amor es clave para que un bebé crezca saludable.